Si bien es cierto que los hombres son más propensos a padecer alopecia, las mujeres también están expuestas a la pérdida de cabello. La caída del pelo puede asociarse tanto a causas genéticas, como es el caso de la alopecia androgénetica, como a otros agentes externos, como el estrés, la anemia, la depresión o tras el parto.

Conocer la causa de la caída del cabello es fundamental para poder actuar en consecuencia, de ahí la importancia de consultar con especialistas que puedan determinar el motivo. En base a ello, habrá que establecer un procedimiento y un tratamiento adecuados.

En caso de que el motivo esté relacionado con el estado anímico o alimenticio de la mujer, y se hayan descartado otras posibilidades, podemos tomar algunas medidas adicionales, como tomar complementos alimenticios, que puedan mitigar la caída.

Cuando laves el cabello, realiza pequeños masajes circulares con la yema de los dedos, presionando en el cuero cabelludo. Este movimiento ayudará a mejorar la circulación y te proporcionará un momento muy relajante.

Asegúrate además de utilizar productos adecuados para tu pelo, con propiedades nutrientes y poco agresivos. De esta forma evitarás que se debilite la raíz. Junto a esto, si usas el secador con frecuencia, hazlo a una distancia mínima de 30 centímetros, y con aire frío.

Mitos como que lavar el cabello diariamente aumenta la posibilidad de su caída o que empeora la tonalidad natural nos han acompañado a lo largo del tiempo, instalándose en el imaginario colectivo como verdades absolutas.

No obstante, según dermatólogos y expertos en salud capilar, lavar el pelo todos los días no tiene por qué suponer un empeoramiento del cuero cabelludo, ni de la densidad de nuestra melena. Siempre y cuando se utilice el champú adecuado para cada tipo de piel. Así pues, cabellos con tendencia grasa pueden requerir un lavado diario, de la misma forma que aquellas personas que acumulen mucho calor durante las noches y, consecuentemente, se engrasen el pelo. En dicha situación, lo importante es no excedernos con la cantidad de producto a utilizar y usar un producto cuya composición esté ausente de principios agresivos o que colaboren a ensuciar el cuero cabelludo más.

En cualquier caso, para mantener la salud del cuero cabelludo, y evitar de esta forma la posible caída del mismo, si es imprescindible que aclaremos bien el cabello tras lavarlo y haber aplicado algún producto. Pues, de lo contrario, estamos favoreciendo la suciedad en el mismo, pudiendo ocasionar incluso que la raíz se pudra poco a poco.

En definitiva, lavar el cabello cada día no es, como se ha afirmado históricamente, una forma de favorecer la caída del cabello. Tanto es así, que, como comentábamos previamente, puede ser incluso recomendable en función del tipo de pelo. Por ello, os animamos a recurrir siempre a profesionales antes de tomar cualquier decisión sin su consulta.

Cuando lavamos el cabello, es recomendable que el último aclarado sea con agua fría, ya que, permite la oxigenación del cabello, así como la estimulación del riego sanguíneo.
Otra de las ventajas de aclarar el pelo con agua fría, es que esta hace que se produzca menos grasa y, consecuentemente el cabello se ensucie menos.
Muchas veces no nos damos cuenta pero tenemos el pelo graso.
Esto a simple vista tampoco se ve, pero si nos pasamos la mano o nos cepillamos podemos ver pequeños restos en el cepillo o tener la sensación de que nuestra mano queda grasa.
Con una pequeña serie de consejos como en este caso es el de aplicar agua fría en el cabello conseguimos fortalecer el pelo, previniendo así la caída excesiva del cabello.

Es bueno recordar que hay una gran variedad de productos que nos ayudan a cuidar el cabello.
Por eso recomendamos nuestro serum reparador capital para que puedas cuidar de tu pelo sin excusas.

Lo más aconsejable para evitar la caída del cabe es usar peines de púas. De esta forma, debemos evitar los cepillos para desenredar el pelo cuando está húmedo, ya que es cuando está más frágil y los peines de metal.  Así que, recordad, para cuidar el cabello, usad peines tipo tenedor o de púas anchas.

En la ducha, una vez hemos lavado nuestro cabello es muy importante eliminar todo el champú o acondicionador de nuestro pelo, intentando evitar que queden restos y así conseguir un peinado perfecto. Además, así evitaremos que se estropeé y, consecuentemente, la caída del cabello.

No es bueno lavar el pelo todos los días. Si tienes el pelo graso, la frecuencia es entre 1 o 2 días. Y si tienes el pelo seco la frecuencia es entre 3 o 4 días ya que lavarlo con asiduidad aumentará la sequedad del cabello, y con ello, aumenta la caída del cabello.

Aplicar un exceso de calor en el cabello puede provocar su debilitamiento y la perdida de densidad de la melena. De hecho, lo más aconsejable es dejar secar el cabello de forma espontánea o con una toalla para evitar así pasar el secador, plancha o pinzas calientes que pueden quemarlo y, consecuentemente que esté más quebradizo.

cuidar cabello teñido
No existe ninguna vinculación demostrada entre los tintes para el cabello y la caída del mismo con mayor frecuencia y cantidad.
Aunque, bien es cierto, que el uso abusivo de estos productos, así como el uso de tintes con componentes agresivos, pueden conllevar un debilitamiento de la fibra capilar. Por ello, es recomendable utilizar productos que fomenten la calidad del pelo y consigan un teñido duradero pero que no contengan ingredientes agresivos.
Si tienes dudas, lo más adecuado es preguntarle a un profesional que pueda recomendarte lo mejor para la salud de tu cuero cabelludo y tu cabello.